viernes, 25 de marzo de 2011

Huautla de Jimenez 2011


El frio de la noche me hizo retirarme pronto a dormir no sin antes meter mi polar en la mochila. Era ya casi medio día cuando partí hacía Huautla de Jiménez. El trayecto duró unas ocho horas en camioneta. La manera de conducir del chofer y los baches en las malas carreteras hacían poco viable la posibilidad de echar una cabezadita durante el viaje así que opté por ponerme el Ipod y disfrutar de la música mientras observaba el paisaje, cambiante y variado de la zona. Después de comer unos tacos en Tuxtepec comenzó la subida a la sierra madre.

Ya estaba cayendo el atardecer y una vez más el camino a Huautla resultaba ser mágico. El sol empapaba con sus últimos minutos de luz las grandes paredes de las montañas que se erguían frente a mí, haciendo que su brillo adquiriera una gran intensidad de tonos anaranjados. No recordaba si lo había visto así anteriormente, el lugar tiene la particularidad de ser diferente en cada ocasión que lo visitas, nunca es lo mismo, en ninguno de los sentidos. El cielo estaba despejado, las nubes aun no se dejaban ver. Cada curva del camino dejaba visible nuevos y altos cerros. Llega un momento en que crees que tras el siguiente reviro aparecerán las primeras casas mazatecas, pero cuando llegas solo ves un nuevo y estrecho tramo de recta en la que, al final, dobla una curva más. Y otra, y otra…

Cuando por fin puse un pie en Huautla ya casi era de noche y la temperatura era bastante mas baja que la del estado de Veracruz. Me sorprendió ver la actividad que había en las calles cercanas al centro un miércoles a esas horas. Un ir y venir de gente entre los puestos de comida, ropa y artesanías oaxaqueñas le daban vida al lugar. Las estrechas y empinadas calles hacían difícil maniobrar con el vehículo. La organización urbana es bastante laberíntica, puede dar la sensación de que las calles son todas iguales, y a ratos, todo lo contrario. Huautla es extremo, en todo. Estaba tan cansada del viaje que no me preocupé por pensar en nada más que en comer algo y esperar que la cama del hotel fuera cómoda.

Por la mañana me despertó el trajín del mercado. Los mazatecos vienen desde toda la sierra al centro de Huautla a vender y comprar sus mercancías. Es un trabajo duro transportar toda esa carga de materiales por las cuestas tan empinadas de la sierra, hay un continuo movimiento de, sobre todo mujeres, arriba y abajo por esos caminos escarpados con la carga echada a la espalda y sujetada nomás por una cinta que pasa por la frente.

Hace ya un par de años que el ayuntamiento terminó la construcción del edificio del mercado, un gran espacio con paredes de cemento, escaleras y un gran tejado de hierro frio y gris, pero aun así los comerciantes se resisten a entrar dentro, todos continúan con sus puestos en la calle bajo unos toldos de plástico que, vistos desde arriba, le dan a las calles un aire de invernadero murciano mientras la gran nave de cemento sigue prácticamente vacía. Bien podríamos llamarlo “el mercado fantasma”.

Me calcé las bambas, agarré mi chamarra y salí del hotel. En seguida noté la potente energía del lugar, un escalofrío me recorrió la espalda y mantenía mis defensas en alerta continua. Huautla es un sitio en el que hay puertas que no llevan a ningún sitio y puertas que llevan a todas partes. Territorio de ángeles y demonios en continua batalla por establecer su propio orden y en donde al final, todo se compensa. Escondite de duendes, ogros, hadas y brujas, su mágica vibración hace que te enfrentes a intensas y profundas emociones tan contrarias como afilados son los desfiladeros de sus montañas.

Mientras subía la calle hacía casa de Inés me daba la sensación de que esta vez Huautla tenía más subidas que bajadas, cuando llegué me faltaba el aliento. Inés me sirvió un café y unos huevos con frijoles con esa energía a la que nos tiene acostumbrados a los visitantes a pesar de que esa misma noche había llegado de Oaxaca, de vender artesanía y ropas típicas. Estaba como la recordaba, parece que por ella no pasa el tiempo. Sigue igual que cuando la vi por primera vez hace ya casi 10 años. Su oscura y larga melena le recorre la pequeña espalda, tiene unos ojos oscuros y profundos, manos robustas y piel morena. Los mazatecos son bien chaparros y fuertes, me recuerdan a la raza salvaje de caballos de Asturias, los asturcones. Bien adaptados al medio y sus exigencias. En la casa se percibían los pequeños cambios que iban haciendo sus huéspedes a lo largo de los años. La estructura original se mantiene intacta pero hay bastantes añadidos y algunos cambios en las puertas, escaleras y ventanas. Una pequeña cocina de gas sustituye al anafre de carbón que solía encontrarme siempre encendido con su perola y el caldito de chivo calentándose…

Quedé con Inés para desvelarnos esa misma noche. No quería pasar demasiado tiempo en Huautla, mi instinto me decía que debía irme lo antes posible, los demonios estaban fuertes estos días. Desde que llegué mis pensamientos no acababan de tomar una clara dirección, me sentía confundida en cuanto al objetivo de esta visita. Mi razonamiento me decía una cosa, mi corazón otra y mi instinto me susurraba al oído intentando aclarar prioridades. He tenido experiencias en este lugar de las que moldean el destino de una y siempre estaré agradecida a esta tierra por haberme ayudado a crecer espiritualmente. Tenía mis reservas antes de comenzar la ceremonia cuando apareció Toshi, un visitante que venía desde Japón porque había leído en un libro recién publicado allí, sobre las experiencias en casa de Inés. Pensé que podría ser una bonita ceremonia dados los terribles sucesos que están aconteciendo en su país, así que disipé mis dudas y me animé a estar presente y participar de la comunión. Toshi sonreía mientras Inés explicaba como Jonh Lennon le pedía que bailara mientras tocaba la guitarra allá por el 68, cuando Inés tenía solo 8 o 9 años y le hacía la traducción a Maria Sabina. Era la primera experiencia de Toshi con los “niños buenos” y me apetecía acompañarle. En total éramos cinco los presentes, Juvenal nos cuidaba.

Inés nos cantaba sus ícaros mazatecos junto con canciones religiosas mientras “los diosecitos” nos acunaban con su poder. Imágenes oníricas me rodeaban mientras en mi cabeza sonaba Mercedes Sosa con su “dale alegría a tu corazón” y los “niños buenos” jugueteaban con la energía en mi plexo solar. Inés nos limpiaba y nos protegía frotando su “san pedrito” por nuestro cuerpo. Mi viaje duró unas tres o cuatro horas, cuando regresé estaba agotada y pensativa. Los cambios aun no han terminado, debo de estar preparada para continuar. El mensaje estaba claro. Quedan cosas por limpiar y sacos por vaciar para aligerar peso en el camino. A pesar del agotamiento físico y emocional estaba satisfecha por la experiencia, al final todo es lo que debe ser, todo en su momento…. Sentí que las cosas habían cambiado desde que viene por primera vez, pero yo también había cambiado y ahora mi experiencia me daba una nueva perspectiva de los recuerdos y las cosas aprendidas.

Al día siguiente me despedí de Inés, de esa tierra sagrada, y partí de regreso a Catemaco echando un último vistazo al cielo para ver una vez más el vuelo de aquellas magníficas águilas acariciando el sol.

Imagen by Nur, Huautla 2011

domingo, 13 de marzo de 2011

Durante el desarrollo...



Para venir a lo que no sabes,

has de ir por donde no sabes”


S. Juan de la Cruz

Fotografía by Nur. Playa Jicacal 2011


miércoles, 23 de febrero de 2011

Aceptación



La vía de salida de nuestra prisión comienza con la absoluta aceptación de todo lo concerniente a nosotros mismos y a nuestras vidas, aceptando con plena atención y cuidado nuestras experiencias de cada instante. Con "aceptarlo absolutamente todo" me refiero a ser conscientes de lo que sucede en nuestro interior -mente y cuerpo- en un momento dado sin tratar de controlarlo, juzgarlo o alejarlo. No quiero decir que debamos tolerar cualquier comportamiento perjudicial -nuestro o de los demás-, sino que éste es un proceso interior de aceptación de nuestras experiencias reales del momento presente. Eso significa sentirse triste o sentir dolor sin resistirse. Significa sentirnos atraídos o repelidos por alguien o algo sin juzgarnos a nosotros mismos por el sentimiento que nos impulsa a actuar en consecuencia.

Reconocer con claridad lo que sucede en nuestro interior y contemplar lo que vemos con un corazón abierto, dulce y amoroso, es lo que yo llamo "Aceptación radical". Si rehuimos alguna parte de nuestra experiencia, si nuestro corazón excluye cualquier faceta de lo que somos y de lo que sentimos, estaremos alimentando los miedos y sentimientos de separación que sustentan el trance de sentirnos indignos. La aceptación desmantela directamente los cimientos mismos de este trance.

Tara Brach

Fotografia by Nur 2011


sábado, 12 de febrero de 2011

Deseo...


"Mi deseo es hablar de la belleza de los viajes,
no de la estupidez de la mayoría de los turistas.
La poesía del viaje consiste no en descansar de la
monotonía de la vida doméstica, del trabajo y
las preocupaciones, o la contemplación de otras
imágenes. Sino que reside en la experiencia vital,
en el enriquecimiento, en la incorporación
orgánica de lo recién adquirido, en el incremento
de nuestra comprensión por la diversidad, por el
gran tejido de la humanidad".

Hermann Hesse
Imagen by Nur

martes, 1 de febrero de 2011

martes, 25 de enero de 2011

Vaciar el bote...



Si un hombre está cruzando un río,
y un bote vacío choca con su esquife,
por muy mal genio que tenga
no se enfadará demasiado;
pero si ve en el bote a un hombre,
le gritará que se aparte.
Si sus gritos no son escuchados, volverá a gritar,
una y otra vez, y empezará a maldecir.
Y todo porque hay alguien en el bote.
No obstante, si el bote estuviera vacío,
no estaría gritando, ni estaría irritado.

Si uno puede vaciar su propio bote,
que cruza el río del mundo,
nadie se le opondrá,
nadie intentará hacerle daño.

Zen Budo Interesting Thoughts
Imagen by Nur. Nanciyaga 2010

miércoles, 19 de enero de 2011

La cuesta de enero...



"La esencia de la grandeza radica en la capacidad de optar por la propia realización personal en circunstancias en las que otras personas optan por la locura".

WAYNE W. DYER


martes, 14 de diciembre de 2010

Carretera y tacos!



Si hay algo que me guste de México es la comida, especialmente los tacos. Los hay de diversas clases y con todo tipo de ingredientes y de momento puedo decir que me parecen algo extraordinario. Acabo de degustar 5 taquitos de surtido que venden en una taquería aquí cerquita de casa. Les ponen cabeza de res, puerco, lengua y otras carnes que ni siquiera conozco. Con su chorrito de limón, abundante cebolla picada, cilantro y un toque de salsa de chile verde picoso… mmmhhh, es algo delicioso. Mi amigo el flaco dice que también hay tacos de ubre y tripa pero esos aun no los he probado. Me estoy volviendo una taquera empedernida! Eso sí, siempre acompañados de una Corona bien muerta…

Esta semana he ido con unos amigos mexicanos a Chiapas y Oaxaca. Ellos tienen un negocio aquí en Catemaco y tenían que comprar artesanía y ropa para vender en “la tienda de los tesoros”. Como yo aun no conocía San Cristóbal de las casas y era algo que me apetecía mucho decidí acompañarles y compartir los gastos de gasolina. La primera parada, aparte de unos tacos para desayunar, la hicimos en Chiapa de Corzo. Por una de esas casualidades de la vida allí mismo me encontré con unos amigos españoles, Carlos y Franches, que esperaban también la lancha para hacer el recorrido guiado por el cañón del sumidero. Después de esperar un rato a que la lancha comunitaria se llenara empezamos la aventura.

El Cañón del Sumidero, es un orificio de gran profundidad situado a 5 km de Tuxtla Gutiérrez, capital del estado de Chiapas. Este cañón tiene un acantilado cuya altura va un poco más allá de los 1000 m del nivel del agua y se levanta sobre el cauce del río Grijalva, que tiene una profundidad de más de 300 m. Recorrer el Cañón requiere del sentido de observación, ya que el interés no sólo reside en la formación geológica, sino también en la fauna, la flora y la arqueología, pues se trata de una serie de fosas que a partir de su apertura original, el agua ha erosionado con el paso del tiempo. Se estima que su formación empezó hace 12 millones de años.

Resulta bastante impresionante pasear entre esos acantilados verticales tan enormes que se levantan a ambos lados del rio. Me producía la sensación de estar en una película del oeste y que en cualquier momento iban a aparecer los indios con sus caballos en lo alto de las montañas con sus plumas y sus arcos apuntándonos como a forasteros que invadíamos su sagrado territorio. Me parece mágico poder visitar lugares como este en el que logras transportarte en el tiempo a la vez que puedes respirar el gran poder de nuestra madre tierra.

Tuvimos la suerte de tener un día soleado por lo que pudimos observar hasta una docena de cocodrilos calentándose en la orilla. Más adelante, entre los árboles y la espesa vegetación también descubrimos algunos ejemplares del mono araña, lástima que ya no sean tan abundantes como hace unos años y solo puedan observarse en tierras protegidas o en plena selva. Los zopilotes, enormes aves con negro plumaje (buitres negros), esperaban su ración de comida también junto a la orilla. Asimismo, el área es el hábitat de especies animales como los tejones, mapaches, garzas, víboras, tortugas, peces, patos y cientos de especies de los ambientes terrestre y acuático.

Ya en la tarde, antes de la puesta de sol, partimos hacía San Cristóbal de las casas. Este “pueblo mágico” fue capital de la Provincia de Chiapas desde la época colonial hasta principios de la época conocida como el Porfiriato, los poderes pasaron luego a Tuxtla Gutiérrez. Cuidad considerada capital cultural del Estado de Chiapas, donde conviven diferentes expresiones culturales y artísticas. Esta ciudad cosmopolita es la principal localidad turística de Chiapas.

El colorido de sus mercados de artesanía puede llegar a embriagarte de tal manera que hay que agarrarse bien el bolsillo para no salir literalmente desplumada. Después de disfrutar de algunas compras y aprender el arte del regateo nos fuimos a cenar a “el mesón del taco”, mmhhh… deliciosos tacos al pastor. Tras un par de buenos tequilas me fui a descansar con mis amigos españoles a un humilde hotel cerca del centro.

Al día siguiente y después de una intensa jornada de compras partimos hacía Oaxaca, capital del Estado oaxaqueño, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, debe su fama a la belleza y armonía de su arquitectura, la riqueza de sus tradiciones culturales, la extensa variedad de su comida típica y la templada suavidad de su clima, primaveral durante todo el año. Posee cumbres de más de tres mil metros de altura, cavernas que se encuentran entre las más profundas del mundo, playas vírgenes, selvas escondidas y valles luminosos que acogen poblaciones donde se funden, como en un crisol, las culturas de todos los pueblos que han pasado por su piel.

Es una belleza viajar horas por la carretera que recorre el Istmo de Tehuantepec, dónde se acerca el pacífico al atlántico. Las corrientes de aire soplan tan fuerte que te puedes encontrar con que han cerrado la autopista por riesgo de que los carros volteen y debas desviarte por la libre. El lado bueno es poder observar como las ráfagas de viento acarician las altas montañas repletas de baja vegetación de manera que cambian de color a modo de terciopelo, variando del ocre al amarillo pasando por el café. A la vez que la luz varía y al final del día el amplio paisaje adopta tonos anaranjados y rojizos.

Llegamos por fin a Oaxaca hacía las 11 de la noche con el mismo frio que habíamos dejado en Chiapas. Pero antes de buscar alojamiento, qué hicimos? Nos fuimos junto al mercado a comer unos maravillosos tacos de cabeza de puerco, en uno de esos puestecillos que están en la calle hasta tarde. Estaban buenísimos y tan picosos que se me quitó el frio de golpe!

Ya por la mañana visitamos el centro de la cuidad, el mercado y los puestos de cerámica y alebrijes. El mercado es tan grande que está dividido por secciones, cada una con sus olores y colores diferentes. Sorprendida por los puestos de fruta y la gran variedad de productos que allí ofrecían, quise tomar una fotografía de la típica oaxaqueña vendiendo los famosos chapolines pero quiso cobrarme 100 pesos por tal atrevimiento ante lo que desistí de la idea tras exponerle mi pensamiento de que debía ser una mujer muy famosa para tener semejante caché…

Cansados por la intensidad del viaje, después de degustar una buena tlayuda (gran torta tostada con frijol, quesito y carnes varias) y un par de tacos, agarramos de nuevo el carro para emprender el viaje de regreso a Catemaco…

To be continued…


miércoles, 24 de noviembre de 2010

Sobre el hogar...



El hogar es un estado de ánimo continuado o una sensación que nos permite experimentar sentimientos no necesariamente manifestados en el mundo exterior: asombro, visión, paz, liberación de las preocupaciones, de las exigencias, de los constantes parloteos. Todos estos tesoros del hogar se tienen que almacenar en la psique para su posterior utilización en el mundo de arriba.
El hogar es la prístina vida instintiva que funciona tan suavemente como un eje que se desliza sobre su engrasado cojinete, donde todos los ruidos suenan bien, la luz es agradable y los olores nos tranquilizan en lugar de alarmarnos. La manera en que una pase el tiempo a la vuelta no tiene importancia. Lo esencial es cualquier cosa que revitalice el equilibrio. Eso es el hogar.

Clarissa Pinkola Estés, “Mujeres que corren con los lobos”


La casa de Totonicapan es fantástica y agradable, como su dueña. Ya llevo un par de meses disfrutando de la luz de este hogar. También es un privilegio estar rodeada de toda esta vida de la selva que tanto me atrae, con su incesante canto. Pero después de valorar las opciones disponibles se abre un nuevo camino. Me mudo a Catemaco, a la casa de Juan y Jessi, dos estupendos mexicanos comprometidos con la madre tierra y con sus raíces. Un nuevo cambio hacia una experiencia diferente. Estaré en el pueblo, cerca del centro, menos aislada que en Totonicapan y con menos gastos en general. La renta mensual de la casa en Catemaco me cuesta como ir un día al cine en Barcelona con palomitas y una coca cola. Y eso en mi situación es importante, me permitirá viajar más a menudo por el país. Pero aun me quedan un par de semanas para disfrutar de esta casa junto a la selva y sus acompañantes. Ayer había un gran gato montés en la puerta de entrada, increíble, también dicen “miau”… Me encantan las visitas de los animales de la selva. Aunque el encuentro con la nauyaca no fue tan agradable, es una serpiente que si te muerde puedes tener verdaderos problemas, por lo general todo me resulta sorprendente y llamativo. Esta es la parte que echaré de menos cuando viva en el pueblo. Pero hay que moverse! Si te quedas demasiado tiempo en un mismo lugar luego cuesta más levantar el ancla…

Hoy os voy a contar una bonita historia que me explicó un lugareño sobre los “tapacaminos” que son unos pájaros de un color neutro que se ven en los huecos de los caminos durante la noche, allí parados, no levantan el vuelo hasta que casi les pasas por encima con el coche, parece que esperen algo. Pues resulta que al parecer antiguamente estas aves, los “tapacaminos” vestían el plumaje del pavo real, con sus bonitos colores y elegante pose. Y un día los pavos reales, que eran grises y pasaban desapercibidos, tenían que ir a una fiesta de carnaval y como no tenían nada que ponerse les pidieron prestado su plumaje a los tapacaminos asegurándoles que después de la fiesta lo devolverían. Pero nunca lo hicieron, los pavos reales son tan orgullosos que se quedaron con el bonito plumaje de los tapacaminos y es el que visten aun hoy en día. Los pobres tapacaminos salen cada noche a los senderos y carreteras a esperarles para recuperarlo. Y es por eso que siempre te los encuentras por los caminos, todas las noches.

24 de noviembre y aun voy en chanclas y manga corta. Cuando viene un frente frio apenas dura un par de días y luego vuelve a salir el sol para ponernos a 29 grados de temperatura. Se me hace raro en esta época del año. Pero es genial la energía que me ahorro, tanto material como física y emocional. En España ya estaría con la calefacción a tope y con un montón de ropa. Posiblemente tendría que comprarme unos nuevos zapatos de invierno porque los que tenía estaban ya destrozados. Y aquí es genial poder salir de excursión, caminar tres horas por la selva y acabar dándote un baño en alguna poza o laguna escondida.

Empieza a gustarme esto de los cambios….


Hay una escalera de mano.
La escalera de mano siempre está ahí
Colgando inocentemente
Cerca del costado de la goleta…
Descendiendo…
Vine para explorar el naufragio…
Vine para ver los daños que ha habido
Y los tesoros que se han conservado…

Adrianne Rich “La inmersión en los restos del naufragio”


To be continued…

jueves, 4 de noviembre de 2010

Ya es noviembre!



Las necesidades del alma están gobernadas por Coatlicue, la diosa azteca de la autosuficiencia femenina que da a luz en cuclillas y firmemente asentada sobre los pies. Ella enseña lo que es la vida de la mujer solitaria. Es la hacedora de niños, es decir, de un nuevo potencial de vida, pero es también la madre de la Muerte que lleva en su falda unas calaveras que suenan como los cascabeles de una serpiente, pues son cráneos de serpiente y, puesto que los cascabeles de los cráneos suenan también como la lluvia, por afinidad de resonancia atraen la lluvia sobre la tierra. Es la protectora de todas las mujeres solitarias y de aquellas cuya magia y cuyos pensamientos e ideas son tan poderosos que tienen que vivir al margen de quién sabe dónde para no deslumbrar demasiado a los habitantes de la aldea. Coatlicue es la protectora especial de la forastera.

Clarissa Pinkola Estés,” Mujeres que corren con los lobos”


Coatlicue preside el altar que estos días han preparado nuestros amigos en la selva. Rodeadas de flores están colocados las fotografías de los que ya no están, de los que no se han olvidado. No puede faltar la comida, el agua, la sal y el maravilloso olor del copal.

Los rituales son uno de los medios utilizados por los seres humanos para situar sus vidas en perspectiva, evocan las sombras y los espectros de las vidas de las personas, los clasifican y los apaciguan. El día de muertos se basa en el rito de las llamadas ofrendas, se erige el altar en honor de los difuntos. Las ofrendas son tributos, monumentos conmemorativos y expresiones de profunda consideración hacia los seres queridos que ya no están en esta tierra.

Ha sido un honor poder participar por primera vez en este ritual. Doloroso en el sentido de recordar las pérdidas pasadas y a la vez curativo en el sentido de limpieza interior. Despedirse con amor de aquellas cosas de nuestras entrañas que ya no son válidas, dejar morir ciertos aspectos del pasado que ya no ayudan en el crecimiento y rezar para que la vida siga su curso en armonía, sabiendo, hoy más que nunca, que la muerte siempre está presente y que es ella la que da paso a la nueva vida…

Frente al altar iluminado con velas nos hemos deleitado con un chocolate caliente, unos ricos y sabrosos tamales y, cómo no, el famoso dulce “pan de muertos” mientras los presentes platicaban sobre la vida que habían compartido con los que ahora faltaban.

Ya hace unos días que la gente se preparaba para esta fiesta. Desde el fin de semana ya había una multitud en el cementerio limpiando y preparando las tumbas. El lunes por la tarde ya está todo listo para pasar la noche junto a sus muertos, con comida, bebida y rezos. Cualquier otro día del año se tomaría por loco a aquel que se dedicara a tomar tequila junto a una tumba mientras recuerda viejas andanzas con el muerto!. Resulta curioso ver la calle que lleva al cementerio como si fuera una feria, llena de chiringuitos donde venden flores, comida, bebidas y hasta hay áreas recreativas para los más pequeños. Todo lleno de colores y olores contrastados. Claro que los propios cementerios también son curiosos, las tumbas no están dispuestas en ningún orden especial, todas son de diferentes formas, tamaños y colores y parecen colocadas de manera totalmente aleatoria. Todas las lápidas tienen un aspecto particular y diferente, son de variados materiales, incluso las hay que son de piedras amontonadas o pura tierra. Y nada de tonos “grises”, abundan los naranjas, los azules celestes, amarillos, verdes y rojos.

Es un encuentro en el que participan todos los miembros de la familia, desde los más jóvenes hasta los más ancianos, que seguramente son los que cuentan las historias de sus ancestros a los niños. De esta manera se conserva un conocimiento sobre los propios antepasados que siempre puede ayudar a entender un poco más cómo funciona nuestro interior. Los lazos de sangre y las personas que nos han rodeado desde nuestra más tierna infancia configuran parte del mapa de nuestra psique.

Es una mirada al pasado en la que no faltan los ratos de tristeza y reflexión pero en la que también abunda la alegría, el amor, el compartir y el respeto.

Y ya es noviembre… Hace un año ni siquiera imaginaba que estaría aquí por estas fechas. Ha sido duro dejarlo todo y empezar de nuevo. Mi casa, mi familia, mis cosas… Cuánto cuesta liberarse de los apegos! Hay ratos en los que me asalta la añoranza, aun así no olvido la sensación de apatía que me embargaba los últimos meses antes de tomar la decisión de cambiar de aires. Trato de no dejar que la incertidumbre me preocupe demasiado y disfruto de estos momentos de calma en este pequeño rincón del mundo. La sensación de libertad compensa los miedos por ahora.
Procuro aprender a cambiar de hábitos, de pensamientos e incluso de idioma, porque aunque aquí también se hable español, las palabras o frases a veces tienen otro sentido. Si vas a una tienda a comprar un pollo de rancho (pollastre de payes, pitu caleya o pollo de granja) tienes que especificar que lo quieres ”abatido” y limpio porque si no te puedes encontrar con que te den un pollo vivito y coleando… y no está una para matar y desplumar pollos todavía! Me río al imaginar la cara que pondrían algunas de mis antiguas clientas si les entregara un ejemplar vivo … sería de foto.

Aun siento que estoy en periodo de adaptación. Evito todo lo que puedo las comparaciones con mi anterior vida, resulta fácil juzgar si no prestas atención. Procuro quedarme en la observación y mantener la conciencia y la presencia el máximo tiempo posible para aprender a moverme al son del ritmo de esta tierra. He encontrado una buena distracción en la pesca, me resulta relajante. Aunque por aquí el tema de pescar puede ser bastante sorprendente… esta misma tarde cuando pensé que había pescado un pez enorme porque noté un gran peso al jalar de la caña, resulta que lo que salió del agua con la bolita de masa en la boca fue una tortuga! Parece ser que les gusta el maíz (utilizo masa de maíz en el anzuelo, lo de ensartar gusanos no es lo mío) Pobrecita… menos mal que no se le enganchó el anzuelo y pudo liberarse ella misma y salir por patas de nuevo hacía el agua. Es gratificante terminar el día con unas cuantas mojarritas para la cena…

To be continued…


sábado, 23 de octubre de 2010

Terminando octubre...



Totonicapan, 20 de octubre de 2010

Es ella, la dama de la muerte, la que mide la energía en comparación con la distancia, la que pesa el tiempo en comparación con la libido, la que sopesa el espíritu en comparación con la supervivencia. Medita acerca de ello, lo estudia, lo considera y después procede a infundirle una o dos chispas o una repentina llamarada de fuego salvaje o a reducir un poco su fuerza, a cubrirlo con ceniza o a apagarlo del todo. Ella sabe lo que hay que hacer. Sabe cuándo ha llegado el momento.

La mujer esqueleto, Clarissa Pinkola Estés. “Mujeres que corren con los lobos”

La agudeza y perspicacia visual mejoran con la insistencia en la observación. Es como aprender a saborear un buen plato de mole, con el tiempo se van distinguiendo los asombrosos detalles que en un principio pasan desapercibidos. En este ciclo lunar reflexivo he dedicado la mayoría del tiempo a la lectura y a la observación de mi alrededor. Cuando me siento en calma y en actitud paciente puedo descubrir más rápidamente lo que ocurre en las proximidades. La sorpresa de esta semana ha sido descubrir que parte de la rutina de un halcón es pasar algunas horas en mi jardín. Se posa sobre uno de los troncos de palmera muerta y no duda en abalanzarse sobre la hierba si percibe algún movimiento sospechoso. Es un ave realmente bella, estilizada y con ese halo de poder que la hace tan misteriosa y atractiva. Nunca había tenido la oportunidad de observar uno en libertad y es algo que me causa verdadera satisfacción. Ya puedo distinguir más tipos de pájaros que hace unas semanas e incluso diferencio algunos de sus cantos. Otro gran momento ha sido toparme con un pájaro carpintero golpeando la palmera con su pico, son geniales! Con su cresta bien roja a lo pájaro loco…

Ya hace un mes que empezó mi viaje. Bueno, la verdad es que comenzó bastantes meses antes, pero hoy se han cumplido treinta días en este nuevo país, con esta nueva gente y esta nueva cultura de la que tengo tantas cosas que aprender aun. Aquí el tiempo discurre de otra forma. Recuerdo cómo caían los meses del calendario aceleradamente en estos últimos años, en un parpadeo pasabas del verano a la navidad, casi sin darte cuenta, sin embargo aquí es diferente. Tengo la sensación de que las semanas no terminan, este mes me ha parecido muuuuy largo. Y no es porque no esté disfrutando, todo lo contrario, es una cuestión de ritmo mental. Pasan muchas cosas, pero en el fondo no tengo ninguna prisa, quizás sea por eso la sensación de dilatación temporal. Me resulta gratificante descubrir que en un solo día puede haber ratos para todo, para la actividad, para la calma o para el descanso. Procuro seguir los ciclos naturales, me levanto y me retiro antes, intentando seguir los ciclos de luz. Como cuando tengo hambre, no importa la hora y parece que a mi cuerpo le sienta bien este nuevo ritmo y también esta nueva dieta. Suelo desayunar un buen vaso de agua de limón hecha con los limones canarios del árbol del jardín, y para cenar un buen guacamole que me hago con los aguacates también del jardín. A medio día vamos a Catemaco a comer a “casa Yoli”, que nos hace comida casera por unos 30-50 pesos por persona (entre 300 y 500 pesetas) y siempre disfrutamos de su compañía y sus historias. Es una gran mujer , con esa esencia femenina que tan bien nos define, una dadora de vida que cuida y alimenta a los suyos con un amor infinito aunque la vida apriete. Prepara un mole delicioso!

La experiencia de ir a pescar también ha resultado interesante, sobre todo para los peces, que se han puesto morados de gusanos y masa… Agarré uno, pero era tan pequeño que me dio pena y lo devolví al lago… Hay que seguir intentándolo!

To be continued…


Fotografia by Nur


miércoles, 6 de octubre de 2010

Totonicapan



Totonicapan, la casa de los pájaros de agua. Situado entre Catemaco y Nanciyaga, bordeando la laguna, se encuentra la que de momento es nuestra nueva casa. Rodeada de un gran jardín en un terreno que una vez le robaron a la selva, me encuentro envuelta de grandes árboles con sus particulares habitantes. A una le puede apetecer un poco de vida salvaje siempre y cuando te acostumbres a encontrarte un alacrán dentro de casa o a que te pique una avispa campanera cuando vas a recoger unos aguacates al jardín de buena mañana, o bien a cruzarte con una tarántula en un rincón de la alberca. Ya casi tengo superado lo de los mosquitos, pero esto son temas mayores… no es como ver una ardillita o una ranita en el Montseny. Conocéis la leyenda de la viuda negra? Pues es una arañita que al parecer también vive por aquí. Los lugareños recomiendan disponer de un machete por si te topas con alguna víbora. Ojala tuviera el conocimiento de los antiguos chamanes y brujos del lugar sobre plantas y antídotos naturales pero como no es así hay que confiar en los antiestamínicos y antibióticos disponibles. Y en cuanto pueda me hago con un machete!

Lo bueno es que también puedo disfrutar de otros animalillos como los tucanes que anidan en un tronco de palmera muerta en el jardín, puedo observar sus idas y venidas desde la ventana de mi habitación. Ya tengo identificadas unas florecillas rojas que les encantan a los colibrís, me encantan estos animalillos! Son como hadas revoloteando!. Mis queridas luciérnagas se dejan ver a primera hora de la noche siempre que no llueva. Por la mañana el inconfundible alboroto de las chachalacas, una especie de gallina con una cola larga que pasea en grupo de árbol en árbol, suele despertarme como hacían los gallos antiguamente en Castilla. También hay muchas mariposas, aunque ahora no es la época de las grandes migraciones. La variedad de aves es inmensa. Pájaros de todos los tamaños y colores abundan por estas tierras. Desde unos pequeñitos con el pecho amarillo o las conocidas golondrinas hasta los buitres y águilas.

El trabajo de estos días está siendo encontrar el equilibrio entre el miedo ancestral que ha hecho que los humanos nos refugiemos en la aparente seguridad que nos ofrece la vida en comunidad en las grandes urbes y la emoción por disfrutar de la naturaleza con todo su esplendor y los riesgos que conlleva. Una se da cuenta de que somos realmente frágiles y vulnerables en según qué medio te encuentres. El afán por mantener todo bajo control nos impide ver más allá de nosotros, ver el gran mundo que nos rodea. Aquí todo está lleno de vida y en eso consiste la belleza del lugar. No en sus casas, vestimentas o construcciones, sino en la gran dualidad de nuestra querida madre tierra, la vida y la muerte.

Esta semana está previsto que ya dispongamos de un carro. Se lo hemos comprado al dueño de una funeraria. Lo pintaremos de color rojo y le quitaremos la cruz… Es broma. El carro era el suyo particular, una camioneta Ford del 98, alta y grande, justo lo que necesitábamos para poder seguir inspeccionando los alrededores del lago. Me encanta moverme en los taxis rurales comunitarios, pero dependes de unos horarios concretos y estás a expensas de que te pille la tormenta mientras los esperas. Aunque la verdad es que es lo más económico, en una horita de dejan en la playa de Montepío por unos 27 pesos (euro y medio aprox). Si necesito comprar algo me dejan en Catemaco por 5 pesos (30 céntimos de euro), lo cual los hace muy concurridos y asumibles. A mí me gusta sentarme detrás, en la caja cubierta con una lona para la lluvia, porque desde ahí puedo ver el paisaje y sentir el aire mientras viajo.

To be continued…

Nur
Imagen by Nur

martes, 28 de septiembre de 2010

En la selva...




Nanciyaga domingo 26 de septiembre de 2010.

A pesar de la incesante lluvia, me arrulla la selva con su nocturna melodía.

Apenas me había hecho expectativas sobre el futuro inmediato por lo que no puedo evitar sentirme agradablemente sorprendida de cómo el universo está planteado el desarrollo de los acontecimientos. El esfuerzo realizado hasta que aterricé en Distrito federal me supuso un gran desgaste emocional y energético, del cual pensaba reponerme lo antes posible con un merecido descanso. No sé si por la inercia del ritmo que traía o, dada mi predisposición a dejar que las cosas sucedan, de algún modo que se escapa a mi control, las situaciones que creía necesitarían algún tiempo se están presentando ya, como si se tratara de una serie de fichas de dominó. Tengo la sensación de que “los ángeles” me están guiando en este nuevo comienzo. Y parecen tener prisa.

El vuelo Amsterdam-México se hizo bastante pesado sobre todo por la cuestión horaria. Un día de 31 horas resulta agotador. Una vez en DF, pasados los controles de aduanas y seguridad, y por primera vez desde que viajo en avión, las maletas me estaban esperando. Habían llegado a las cintas de equipaje antes que yo!. Tras cambiar moneda y realizar algunas consultas sobre los vuelos a Veracruz, contratamos un taxi autorizado (pagas el importe del viaje en una oficina del aeropuerto y así te evitas sorpresas) y nos dirigimos a un hostal en el barrio de Coyuacan que elegimos por su proximidad a la “casa azul”, lugar donde había vivido Frida Kalho y Diego Rivera y que había quedado pendiente de visitar en mi último viaje a esta gran urbe. El hostal “la encantada” resultó ser un lugar muy acogedor dónde me sentí muy bien recibida y cuidada.

Amanecí con un terrible dolor de muelas que me impidió disfrutar de los huevos rancheros del desayuno. Lucero, la atractiva mujer que regentaba el hostal junto a su madre, cuyo marido gallego seguía viviendo en España, me pidió cita con su dentista y a las tres horas ya me habían realizado una endodoncia en una estupenda clínica a solo dos cuadras y media del hostal no sin antes tener el tiempo necesario para visitar la casa de Frida. Curioso que me tocara descubrir algunas de sus obras y enseres personales acompañada de un fuerte dolor…

A primera hora de esa misma tarde ya nos encontrábamos en una furgoneta camino de Catemaco. Surgió la posibilidad de viajar de ese modo comentando con el taxista que nos recogió en el aeropuerto el tema de las inundaciones que asolaban el estado de Veracruz provocadas por el reciente ciclón que había pasado por el golfo, y ante la posibilidad de que el aeropuerto veracruzano estuviera cerrado y aunque nuestra primera idea era ir a Veracruz, decidimos contratar sus servicios y dirigirnos a la costa por carretera. Curioso fue también el momento en el que el chofer decidió poner un CD de música y eligió una recopilación de canciones de Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez y Joaquín Sabina entre otros. Temas conocidos que me emocionaron por la espontaneidad del momento y donde el corazón parecía susurrarme que todo iba bien, que no estaba sola… Cuando el CD terminó, el chofer quiso poner otro pero el lector ya no lo leía… así pues también me tocó el rato de silencio necesario para reflexionar sobre la magia del instante.

Tras 7-8 horas de viaje llegamos a Catemaco cuando ya era oscuro, descargamos el pesado equipaje en un Hotelito junto al zócalo y salimos a cenar unos tacos en un pequeño puesto no lejos de allí. Al día siguiente, después de desayunar en el malecón y esquivar las propuestas de los paseos en lancha por la laguna agarramos un pirata (taxi comunitario) y nos presentamos en Nanciyaga. Volver a visitar la selva era algo que deseaba hacer desde hace meses.

Mientras esperábamos para reunirnos de nuevo con Belem, una eficiente y preciosa guardiana de Nanciyaga, dimos una vuelta por el lugar. Es fantástico tener la suerte de ver una manada de monos aulladores, sentir de nuevo el olor del copal en el Temazcal y de las hojas frescas de pachuli. Belem acudió a nuestro encuentro y tras los abrazos y un rato de plática nos acompañó al pueblo de San Andrés de Tuxtla. En menos de dos horas me encontré con mi móvil de telefónica liberalizado y una nueva tarjeta SIM prepago de Telcel (compañía que se usa aquí) por aproximadamente 350 pesos (20€) con 50 de saldo.

Esa misma tarde y el día siguiente lo dedicamos a visitar casas para rentar en Catemaco. No vimos gran cosa, pero aprovechamos para conocer al doctor de confianza de nuestros amigos, Cristóbal, un suizo afincado aquí.

Hace cinco días que dejamos el hotel, desde entonces me alojo en una cabañita en la selva, aquí en Nanciyaga. No me canso de disfrutar de este lugar a pesar de que es una época de muchas lluvias. No dispongo de electricidad salvo una bombilla de luz solar unas cuantas horas al día y el guarda nos ha recomendado no salir de la cabaña por la noche ya que ha subido bastante el agua y puedes encontrarte algún cocodrilo camino del lavabo, pero presenciar el espectáculo de las luciérnagas sobre la laguna tras la caída del día no tiene precio!

To be continued….

Nur
Imagen by Nur (Nancitaga)

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Viva la vida!



Cada tic tac es un segundo de la vida que pasa, huye y no se repite.
Y hay en ella tanta intensidad, tanto interés, que el problema es sólo saberla vivir.

Que cada uno lo resuelva como pueda...

Frida Kahlo

lunes, 13 de septiembre de 2010

Nada especial



La práctica no consiste en tener experiencias, ni en experimentar grandes revelaciones, ni en llegar a ningún sitio ni convertirnos en nada. Somos perfectos tal como somos. Y con la palabra «perfecto» me refiero, sencillamente, a que las cosas son como son. La práctica apunta a mantener la conciencia, tanto de nuestras actividades como de los pensamientos que nos separan de ellas. Mientras martillamos clavos o nos sentamos a meditar, sencillamente martillamos clavos o nos sentamos a meditar. Y puesto que nuestros sentidos se encuentran abiertos, oímos y sentimos también otras cosas: sonidos, olores, etc. Cuando surgen los pensamientos los notamos y regresamos a nuestra experiencia directa.

La conciencia es nuestro ser verdadero, es lo que somos. Así que no tenemos que intentar desarrollar una conciencia especial, sino simplemente notar cómo la bloqueamos con nuestros propios pensamientos, fantasías, opiniones y juicios. O experimentamos un estado de conciencia, que es natural en nosotros, o estamos haciendo cualquier otra cosa. Lo que distingue a los alumnos maduros es que la mayor parte del tiempo no hacen otra cosa. Simplemente están aquí, viviendo su vida. Nada especial.

Charlotte Joko Beck
"La Vida tal como es" (Enseñanzas Zen)
Fotografia by Víctor Manuel Balbás Liaño, Liencres 2010

jueves, 9 de septiembre de 2010

Más allá...



No sirve de nada buscar la verdad.
Sólo has de dejar que los falsos modos de ver desaparezcan.
No mores en la dualidad
y cuídate de no buscar
porque en cuanto aparecen el "sí" y el "no",
la mente se pierde en la confusión.
El dos surge del uno,
pero no te apegues ni siquiera al uno
porque aunque la mente una sea no nacida,
la miríada de cosas es sin mácula.
Sin mácula, sin cosas.

Seng T'San

viernes, 3 de septiembre de 2010

Bitácora



No conoce el arte de la navegación
quien no ha bogado en el vientre
de una mujer, remando en ella,
naufragando
y sobrevivido en una de sus playas.

(Cristina Peri Rossi, en Erato bajo la piel del deseo.
Antología de poesía erótica, Ed. Sial, 2010)

lunes, 30 de agosto de 2010

Palabras



La palabra del hombre es el Espíritu en el hombre. Las palabras habladas son sonidos producidos por las vibraciones de los pensamientos. Los pensamientos son vibraciones emitidas por el ego o por el alma. Deberíais saturar cada una de vuestras palabras con las poderosas vibraciones de vuestras almas. Si un hombre es incapaz de infundir en sus palabras la fuerza del espíritu, el suyo es un lenguaje muerto. Cuando hablamos demasiado, o cuando exageramos o falseamos los hechos, nuestras palabras se vuelven tan inefectivas cual balas de papel disparadas con un rifle de juguete. Es por ello que tanto las palabras como las plegarias de personas locuaces o inescrupulosas en su lenguaje, suelen carecer de poder para operar un cambio positivo en el curso de los acontecimientos. Las palabras de los hombres deberían expresar no solamente la verdad, sino también su propia comprensión y realización [de dicha verdad]. Un lenguaje desprovisto de la fuerza del espíritu, se asemeja a una coronta de maíz desprovista de sus granos.

Paramahansa Yogananda

martes, 24 de agosto de 2010

Cobardes?




"Si sientes miedo, sientes miedo. ¿Para qué convertir el asunto en un problema? Reconoce que tienes miedo, al igual que posees dos manos. ¿Para qué crear un problema? Es como si te preguntaras por qué tienes una nariz, en lugar de dos. El miedo está allí y lo único que debes hacer es tomar nota y aceptarlo. Acéptalo y no te preocupes. Verás que súbitamente desaparece.

Esa es la alquimia interior: los problemas desaparecen tan pronto como se aceptan, pero se agrandan y complican cuando se entra en conflicto con ellos. Claro que hay sufrimiento y con él viene el miedo. Pero acéptalo porque no hay nada que puedas hacer al respecto. No pienses que estoy hablando de pesimismo al decir que no puedes hacer nada al respecto. Cuando digo que no hay nada que puedas hacer, te estoy dando la clave para solucionar el problema.

El sufrimiento es parte de la vida y del crecimiento, y no hay nada de malo en él. El sufrimiento se convierte en algo malo solamente cuando es destructivo, y no se utiliza para crear; el sufrimiento se convierte en algo malo solamente cuando la persona sufre y no aprende nada de su sufrimiento. Yo quiero decirles que cuando el sufrimiento deja lecciones es una fuerza creadora.

La oscuridad es bella cuando insinúa la pronta aparición del alba; la oscuridad es peligrosa cuando es interminable y no insinúa un amanecer. Es peligrosa cuando sencillamente se perpetúa y la persona continúa moviéndose como autómata en la rutina de su círculo vicioso. Esto te puede suceder si no estás alerta: por querer salir de un sufrimiento, terminas creando otro, y para escapar de ese creas otro, y luego otro, y así sucesivamente. Y todos esos sufrimientos que no has vivido continúan aguardándote. Han escapado, sí, pero simplemente para caer en otro sufrimiento, porque la misma mente que creó el primer sufrimiento, crea también los siguientes. El sufrimiento siempre estará ahí porque es una creación de la mente.

Acepta el sufrimiento y atraviésalo; no escapes. Es una dimensión completamente diferente en la cual debes trabajar. El sufrimiento está ahí; sal a su encuentro, atraviésalo. El sufrimiento estará ahí, de modo que acéptalo. ¿Qué temblarás? ¡Entonces tiembla! ¿Para qué fingir que no tiemblas, que no sientes miedo? Si eres cobarde, pues acéptalo.

Todas las personas son cobardes. Aquellas a quienes llamamos valientes solamente están fingiendo porque muy en el fondo son tan cobardes como el resto del mundo. En efecto, son quizá más cobardes porque para crear su cobardía se han fabricado una máscara de bravura y tratan de actuar de tal manera que nadie piense que son cobardes. Su bravura es apenas una fachada.

¿Cómo podemos ser valientes? La muerte está ahí. ¿Cómo podemos ser valientes si somos apenas hojas sacudidas por el viento? ¿Cómo podría no temblar una hoja? Cuando el viento sopla, la hoja se estremece. Pero nunca acusamos a la hoja de cobarde. Sólo sabemos que está viva. Así, cuando tiemblas y el miedo se apodera de ti, eres como una hoja al viento -¡hermoso! ¿Para qué formar un problema de ello? Pero la sociedad todo lo ha convertido en problema.

Cuando un niño siente miedo de la oscuridad le decimos: "No tengas miedo, sé valiente". ¿Por qué? El niño es inocente; es natural que sienta miedo en la oscuridad. Pero lo obligamos a ser valiente y a esforzarse por serlo. Entonces, se llena de tensión y se limita a soportar la oscuridad; todo su ser está tenso y listo para temblar, pero el niño se reprime. Ese temblor reprimido lo perseguirá durante toda la vida. Habría estado bien temblar en la oscuridad; no habría nada de malo en ello. Habría estado bien llorar y correr y refugiarse en los brazos de sus padres, no había nada de malo en ello. Ese niño habría salido de la oscuridad con mayor experiencia y mayor conocimiento. Después de temblar y sollozar en la oscuridad se habría dado cuenta de que en realidad no había nada que temer. Al reprimirlo, nunca logras experimentar el fenómeno en su totalidad y no extrae de él lección alguna.

La sabiduría viene con el sufrimiento, a través de la aceptación. Cualquiera que sea la situación, siéntete a gusto en ella...

¡Eres hermoso! Acéptalo y, no importa lo que suceda, permite que pase y vive la situación. El sufrimiento no tarda en convertirse en aprendizaje, en cuyo caso se convierte en una fuerza creadora.

El miedo te dejará intrepidez y la ira te dejará compasión. Al comprender el odio, nacerá en ti el amor. Pero eso no sucede creando un conflicto, sino viviendo con la consciencia alerta. Acepta y atraviesa la situación".


Osho, El miedo. Cómo comprender y aceptar las incertidumbres de la vida

jueves, 12 de agosto de 2010

El éxtasis de no ser nadie



Iluminación
es vivir sin un futuro,
liberarse de la pretensión de seguridad.
Sin un futuro, ¿adónde se ha ido el pasado?
Es el final de lo conocido
y la interminable exploración de lo Desconocido.
Es el final de la lucha
por ser alguien o algo.
Es el final del buscar.
Es el final de intentar convertirte en alguien.
Es el final del tratar de agarrarte a algo.
Es el final del intentar que suceda algo.
O que no suceda.
¡Qué alivio!

Scott Morrison
Fuente: Gotas de luz

domingo, 1 de agosto de 2010

Recoge la flor...



El Camino no es mas que el indicativo de que empezamos un viaje. Todo lo que suceda será reinterpretado como mensaje, como descubrimiento de lo que somos. Al final del camino volveremos a ser lo que éramos, pero más conscientes, con nuestros horizontes ensanchados. Empezamos el camino con una idea de perfección, una ilusión que nos hizo dar el primer paso. Acabaremos el camino con la pérdida de dicha perfección pues la Iluminación no es mas que la aceptación de todo lo que existe.

El encuentro con uno mismo está simbolizado en Occidente por la rosa y en Oriente por un loto. La flor como apertura, el aroma como esencia. Quizá la impermanencia de la flor, de sus pétalos nos indique que la conciencia de unidad sólo puede vivir en el presente. Tal vez por eso Taisen Deshimaru dijo: «A los que buscáis la Vía, os lo ruego: ¡no perdáis el momento presente!».

Los símbolos se engranan para formar procesos definidos. Del deseo de búsqueda al encuentro, del enfrentamiento con la Sombra al reconocimiento de nuestra compulsión. Enfangarse en el caos para recoger una flor. Y vuelta a empezar.


Julian Peragón

domingo, 25 de julio de 2010

Cielo y tierra



El florecimiento de la comprensión, el amor y la inteligencia no tiene que ver con ninguna tradición, por muy antigua y maravillosa que sea. No tiene nada que ver con el tiempo.

Se produce completamente por si solo cuando un ser humano se interroga, se pregunta, escucha y mira sin quedarse atrapado por el miedo, el placer y el dolor.

Cuando la preocupación por uno mismo se calma y queda en suspenso, el cielo y la tierra se abren.

Toni Parker

miércoles, 21 de julio de 2010

Ritmos...



Todos tenemos un ritmo propio
con el que caminamos por la vida...
No apures el paso, no te limites sólo a buscar una meta.
Porque tal vez sin advertirlo, te habrás pasado de largo.

Sabiduría oída al pasar
Fuente: Caminos sin senderos

jueves, 15 de julio de 2010

Libre...




"La búsqueda de la libertad es la única fuerza que yo conozco. Libertad de volar en ese infinito. Libertad de disolverse, de elevarse, de ser como la llama de una vela, que aun al enfrentarse a la luz de un billón de estrellas permanece intacta, porque nunca pretendió ser más de lo que es: la llama de una vela."

Don Juan Matus
Imagen by zabraxxas

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O, a veces..., todo lo contrario...