viernes, 25 de diciembre de 2009

miércoles, 23 de diciembre de 2009

sábado, 19 de diciembre de 2009

Nada es original...



Nada es original. Roba de cualquier sitio que te inspire o que alimente tu imaginación. Devora películas antiguas y modernas, música, libros, cuadros, fotografías, poemas, sueños, conversaciones fortuitas, arquitectura, puentes, señales de la calle, árboles, nubes, cuerpos de agua, luces y sombras. Selecciona sólo aquellas cosas que hablen directamente a tu alma. Si haces eso, tu trabajo (y tus robos) serán auténticos. La autenticidad es inestimable; la originalidad no existe. Y no te molestes en disimular tus robos —si te apetece, celébralos-. En cualquier caso, recuerda siempre lo que dijo Jean-Luc Godard: 'Lo importante no es de dónde sacas las cosas, sino a dónde las llevas'.

Regla Nº 5 | Las reglas de oro de Jim Jarmusch

miércoles, 16 de diciembre de 2009

jueves, 10 de diciembre de 2009

Jung y las cuatro máscaras



Para reflexionar durante el fin de semana... ahí va eso...

Carl Gustav Jung, uno de los fundadores del moderno psicoanálisis, solía decir que todos nosotros bebemos de una misma fuente. Lo explicaba mediante toda una teoría que se remontaba al trabajo de los antiguos alquimistas, que denominaban a esta fuente el “alma del mundo” (Anima Mundi).

Según esta teoría, durante toda nuestra vida intentamos ser individuos únicos e independientes, pero una parte de nuestra memoria la compartimos con toda la humanidad. No importa a qué credo o a qué cultura se pertenezca: todos buscan el ideal de la belleza, de la danza, de la divinidad, de la música.

La sociedad, sin embargo, se encarga de concretar cómo estos ideales van a manifestarse en la realidad diaria. Por ejemplo, hoy en día el ideal de belleza consiste en estar delgada, mientras que hace miles de años las imágenes de las diosas eran gordas. Lo mismo ocurre con la felicidad: hay una serie de requisitos que, de no cumplirse, no nos permiten aceptar conscientemente el hecho de que tal vez ya somos felices. Tales requisitos no son absolutos, y cambian de generación en generación.

Jung solía clasificar el progreso individual en cuatro etapas: la primera era la Persona – máscara que usamos todos los días, fingiendo lo que somos. Pensamos que el mundo depende de nosotros, que somos excelentes padres y que nuestros hijos no nos comprenden, que los jefes son injustos, que el sueño de todo ser humano es parar de trabajar para siempre y pasarse la vida entera viajando. Algunas personas procuran entender qué es lo que no encaja, y acaban pasando a la siguiente fase: la Sombra.

La Sombra es nuestro lado negro, que dicta cómo debemos actuar y comportarnos. Cuando intentamos librarnos de la Persona, encendemos una luz dentro de nosotros, y logramos ver las telas de araña, la cobardía, la mezquindad. La Sombra está allí para impedir nuestro progreso – y generalmente lo consigue, pues nos damos la vuelta y corremos a ser quienes éramos antes de empezar a dudar. No obstante, algunos superan este enfrentamiento con sus telas de araña diciéndose: “Es verdad que tengo algunos defectos, pero soy digno, y quiero seguir adelante”.

En ese momento, la Sombra desaparece, y entramos en contacto con el Alma.

Jung no entiende por Alma nada relacionado con la religión. Se refiere a un regreso al Alma del Mundo, la fuente del conocimiento. Los instintos comienzan a agudizarse, las emociones se tornan radicales, las señales que envía la vida son más importantes que la lógica, la percepción de la realidad se vuelve menos rígida. Comenzamos a entrar en contacto con realidades a las que no estábamos acostumbrados, empezamos a reaccionar de una manera que nos resulta inesperada a nosotros mismos.

Y descubrimos que, si conseguimos canalizar todo este chorro de energía continua, vamos a organizarlo en un centro muy sólido, al que Jung llama “el Viejo Sabio” para los hombres, o “la Gran Madre”, en el caso de las mujeres.

Permitir esta manifestación es algo peligroso. Generalmente, quien llega a ese punto tiene tendencia a considerarse santo, domador de espíritus, o profeta.

No sólo las personas usan estas cuatro máscaras: también las sociedades. La sociedad occidental tiene una determinada Persona, ideas que nos guían y que parecen verdades absolutas.

Pero las cosas cambian. En su intento de adaptarse a los cambios, vemos las grandes manifestaciones de las masas, en las que la energía colectiva puede ser manipulada tanto para el bien como para el mal (Sombra). De repente, por alguna razón, la Persona o Sombra ya no terminan de satisfacer, y llega el momento de dar un salto, y comienzan a surgir nuevos valores (inmersión en el Alma).

Y al final de este proceso, para que estos nuevos valores se afiancen, la raza humana entera comienza a captar de nuevo el lenguaje de las señales (el Viejo Sabio).

Es justamente eso lo que estamos viviendo ahora. Puede prolongarse cien o doscientos años, pero todo está cambiando... para bien.


El guerrero de la luz, Paulo Coelho.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Buen viaje Don Pablo



El pasado 16 de Noviembre falleció en Pucallpa el pintor ayahuasquero peruano Pablo Amaringo. De origen humilde y con antepasados de diversos grupos indígenas, expresa la cultura popular y el legado espiritual de la región amazónica peruana.

Pablo César Amaringo Shuña nació en 1943 en Puerto Libertad, pequeño poblado en un afluente del gran río Ucayali, en la Amazonía peruana. Séptimo de trece hermanos, en una familia, que reducida a la pobreza extrema emigró a Pucallpa, donde Pablo asistió solo dos años a la escuela, viéndose obligado a trabajar para ayudar a sostener la familia.

Tenía diez años cuando tomó ayahuasca por primera vez, suministrada por su padre quien por ese tiempo estudiaba el curanderismo vegetalista.
Fue criado como católico, aunque más tarde su padre se convirtió en adventista, y su madre evangélica. Pablo mismo tenía sensibilidad hacia las cuestiones religiosas, a menudo oraba y fue muy curioso sobre temas espirituales.

A los 17 años sufre una grave enfermedad cardiaca, que lo redujo a incapacidad por más de dos años hasta que se cura con la ayuda de un curandero local, quien le dio ayahuasca. Luego de esa experiencia, “me convertí en una persona nueva”, dice. Esto sucedió en 1960. “Desde entonces nunca he tenido ningún problema con mi corazón”.

Fue durante este tiempo de inactividad que comenzó a pintar. Obligado a permanecer en casa, Pablo descubrió que podía dibujar. Con escasez de recursos utilizaba lápices, hollín de las lámparas para sombrear, e incluso los lápices labiales y cosméticos de sus hermanas. Como no podía comprar papel utilizaba cajas de cartón como sustrato.

Por el lado paterno y materno tenía antepasados de varios grupos indígenas. Su madre hablaba quechua, pero crió a sus hijos en español para facilitar su integración en la sociedad peruana. Y también por los dos lados tenía antecedentes de curandarismo, o vegetalismo, como se denomina en el Perú esta tradición mestiza que combina conocimientos y prácticas medicinales sobre las plantas originarias, de diferentes grupos étnicos nativos, con prácticas y creencias provenientes de la cultura occidental adaptadas en versiones populares.

Pablo César Amaringo ejerció durante siete años como sanador en la Amazonía peruana. Entre 1970-76, viajó extensamente en la región actuando como curandero tradicional. Poco a poco aprendió a tomar el pulso y a reconocer las señales de la enfermedad en el cuerpo. Aprende también a utilizar diferentes tipos de técnicas terapéuticas: aspiraciones, la restauración del alma de un paciente, el uso de plantas medicinales, hidroterapia, incorporaciones, masajes, etc.

En 1977, Pablo abandonó su vocación de chamán. Él hace una advertencia: “la ayahuasca no es algo para jugar. Incluso puede matar, no porque sea tóxica en sí misma, sino porque el cuerpo puede no ser capaz de soportar el reino espiritual, las vibraciones del mundo espiritual”.

Se dedicó a la pintura hasta llegar a ser profesor de arte en su escuela Usko Ayar (Usko en quechua significa "espiritual", y Ayar "príncipe"), donde gratuitamente los estudiantes aprendían la técnica de pintar de Pablo.

En 1985 se conoce en Pucallpa con el antropólogo colombiano Luis Eduardo Luna que adelantaba allí un proyecto de etnobotánica y quien le sugiere un proyecto editorial para dar a conocer su pintura y que se convertiría en el libro “Ayahuasca Visions. The religious iconography of a peruvian shaman”(Visiones de la Ayahuasca: Iconografía religiosa de un chamán peruano). Allí, cada una de las imágenes impresas, en una edición de buena calidad, va acompañada de una explicación de la simbología de sus elementos: espíritus de la naturaleza, propiedades de las plantas y árboles, tipos de rituales...

Estas descripciones de las pinturas, además de ayudar a un mayor entendimiento y profundización de las mismas, nos adentran de una forma más que directa a la visión del mundo espiritual que tienen los chamanes de la cuenca amazónica. Además, estos textos se ven complementados por una excelente introducción al oficio del chamanismo, que abre los primeros capítulos del libro, elaborada a partir de las narraciones y la biografía del propio Pablo Amaringo. El etnobotánico y ecólogo estadinense Terence McKenna, opinó así sobre este libro: «Pablo Amaringo y Luis Eduardo Luna deben ser felicitados por su colaboración. Han producido un hermoso libro que será una contribución duradera a la etnografía y la historia del arte del chamanismo. Las visiones y los estilos de vida en desaparición de los ayahuasqueros del Amazonas son presentados con maravillosa integridad y sensibilidad.”

Así concebía y ejecutaba Amaringo sus pinturas: “Me concentro hasta que veo una imagen –un paisaje, o un recuerdo de uno de sus viajes con ayahuasca– completa, con todos los detalles. A continuación, proyecto esta imagen en el papel o lienzo. Hecho esto, lo único que hago es añadir los colores." Al pintar sus visiones a menudo canta o silba algunos de los Icaros que utilizó durante su tiempo como vegetalista. Luego vienen las visiones de nuevo, tan claras como si estuviera teniendo la experiencia de nuevo. Una vez que la imagen se fija en su mente, él es capaz de trabajar simultáneamente con varios cuadros. Él sabe perfectamente bien que diseño o color irá. En sus dibujos y pinturas no hay correcciones nunca tiraba una sola hoja de papel. Pablo cree que adquirió de la ayahuasca su capacidad de visualizar de manera clara y su conocimiento acerca de los colores.

Hasta poco antes de su muerte, Amaringo ejerció como pintor, reelaborando las visiones que experimentó durante su práctica chamánica, y al mismo tiempo enseñando a personas jóvenes a pintar en su escuela de artes, en Pucallpa, en la que trabajaó como director y de la que fue fundador junto con Luis Eduardo Luna en 1988.

Antes de morir, estaba trabajando en pinturas de los ángeles, así como en cuadros que documentan la flora y fauna del Perú...


Fuente: Visión chamánica
Imagen by Nur, Pucallpa 2006


jueves, 3 de diciembre de 2009

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Alegria y tristeza



Vuestra alegría es vuestra tristeza sin máscara.
Y el mismo pozo del que mana vuestra risa, ha estado con frecuencia lleno de vuestras lágrimas.

¿Cómo podría ser de otra manera?

Cuanto más profundo ahonde el pesar en vuestro corazón, más alegría podrá contener.
La copa que contiene vuestro vino ¿no es la misma que estuvo quemándose en el horno del alfarero?

Y el laúd que serena vuestro ánimo ¿no es la misma madera que fue excavada con cuchillos?
Cuando tembléis de alegría, mirad en lo hondo de vuestro corazón y comprobaréis entonces que sólo aquello que os ha dado tristeza os está devolviendo alegría:

Cuando tembléis de tristeza, mirad nuevamente en vuestro corazón, y comprobaréis que estáis llorando por lo que antes fuera vuestra alegría.

Algunos de vosotros soléis decir: "La alegría es superior a la tristeza", y otros: "No, la tristeza es superior".
Mas yo os digo que ambas son inseparables.
Juntas llegan, y cuando una se sienta a vuestro lado en la mesa, la otra espera durmiendo en vuestra cama.

Realmente estáis como el fiel de la balanza entre vuestra alegría y vuestra tristeza.
Sólo cuando estáis vacíos vuestro peso está quieto y en equilibrio.
Cuando el guardián del tesoro os llame para pesar su oro y su plata, vuestra alegría o vuestra tristeza harán oscilar a un lado o a otro el fiel de la balanza."

Khalil Gibrán

martes, 1 de diciembre de 2009

Escuchando a B.B King...



Es asombroso el hecho de que cada mañana nos levantemos cuerdos, después de haber pasado por esa zona de sombras, por esos laberintos de sueños...

Groussac

sábado, 28 de noviembre de 2009

Seminario de Aikido con Beppe


Por fin las fotos del pasado seminario, en octubre, con el sensei Beppe Ruglioni, Shihan 7º Dan de ki aikido. Dos días estupendos en los que pudimos vernos y practicar. Espero recuperarme pronto y poder rodar por el tatami de nuevo!

Salud y besotes!

viernes, 27 de noviembre de 2009

Ya queda menos...



Ya llega el fin de semana, que bien! A ver si disfrutamos de un buen clásico...
El partido con el Inter no lo pude disfrutar... estaba en urgencias con los pantalones bajados mientras me pinchaban un calmante en el culo... que vergüenza, y yo con mi tanga del Barça...
Tengo los tendones del hombro derecho un poco perjudicados y sigo de baja. Pero espero recuperarme prontito... Que paseis todos un buen fin de semana!



miércoles, 18 de noviembre de 2009

Pato sabio (cuento breve)



"El pato levantó vuelo siendo pato, pero al cabo de tres aleteos dejó de ser pato porque tomó conciencia de sí mismo, de su lugar en el universo, de la naturaleza del tiempo, su finitud y del ritmo cósmico al compas del que se mueve todo lo que se tiene que mover. Pero también despertó al conocimiento de la profunda inutilidad de su sabiduría, al darse cuenta que el cazador que lo tenía en la mira lo iba a llenar de perdigones. Cerró los ojos y se entregó al olvido".

Gabriel Caracciolo (Argentina, 1972)

miércoles, 11 de noviembre de 2009

martes, 10 de noviembre de 2009

Totalidad...



La totalidad esta presente incluso en las piezas rotas.

Aldous Huxley
Imagen by MaRx886

martes, 3 de noviembre de 2009

Como lo lees...



La Cenicienta es un ejemplo para nuestra vida por los valores que representa. Recibe los malos tratos sin rechistar, busca consuelo en el recuerdo de su madre.

Ana Botella, señora de
Imagen by Jan Saudek

jueves, 29 de octubre de 2009

Ayla



Ayla apareció en mi vida una noche de otoño de hace 15 años. Estaba debajo de un coche aparcado en la calle enfrente de mi trabajo, maullando desesperadamente. Cabía en una de mis manos. Recuerdo cómo me la llevaba a casa en tren mientras ella se agarraba a la palma de mi mano, entre el pulgar y el índice, con sus pequeños dientes…

Fue creciendo a mi lado, sin rechistar. Tenía una vida intinerante, como la mía… pero siempre se adaptaba a cualquier cambio que se le presentara, incluso mejor que yo. Nunca le faltaron maneras de expresarse para conseguir sus fines aunque respetando ciertos límites para disfrutar de una cómoda convivencia. De pequeña conseguía hacerme reír a menudo, persiguiendo una cuerda que yo movía a ras de suelo, jugando con los cordones de mis zapatos o trayéndome la pelotita en la boca a la vez que maullaba para que se la lanzara por el pasillo de casa. Hay unas pelotas de plástico que le han gustado toda la vida, tenía un arte especial para dirigirlas pasándosela entre sus dos patas delanteras a toda velocidad que siempre me alucinaba.

Otro de sus momentos favoritos ha sido siempre esperar sentada en la taza del water para subirse a mis hombros de un salto cuando salía de la ducha con el albornoz y frotar su morro con mi pelo mojado. O tumbarse encima de mi ropa y dejármela llenita de pelos. Pero lo que más le gustaba del mundo era el jamón dulce, en lonchas. Se volvía loca de contenta de solo destapar el paquete. Era la primera en aparecer a la hora de comer, el sonido del saco del pienso era como la campana para ir a misa. Y llegaba a la cocina con su cola tiesa y las orejas erguidas maullando con ese sonido especial, el de la hora de llenarse el estómago. Después, si era verano, le gustaba sentarse dónde le diera el solecito y si era invierno, lo hacía junto a la calefacción, siempre que mis rodillas no estuviesen disponibles, claro.

Independiente y arisca en ocasiones, al igual que yo, nunca dejó de luchar, ni en sus últimos momentos, haciendo honor a su alias: “la pitbull”. Guerrera si, pero nunca tuvo pereza de demostrar su cariño. Le gustaba sentarse junto a mi, dormir a los pies de mi cama, y recibirme en la puerta cuando llegaba a casa con ese otro maullido especial, el de “hola! ya estás en casa por fin”.

Ayla, mi gata, mi compañera, mi familia, descansa desde el mediodía del martes, ya libre del dolor y sufrimiento de esta última semana. Y aun me parece oír cómo se afila las uñas en la alfombra de la entrada, o cómo rasca la puerta del patio para que la deje salir fuera a tomar el fresco y mordisquearme de paso alguna planta….

Pero su cojín está terriblemente vacío… solo me queda el eco de su ronroneo…

Ahora soy yo la que debo adaptarme a este nuevo cambio.

Gracias Ayla por estos 15 años que me has regalado. Siempre te echaré de menos.


Nur

martes, 27 de octubre de 2009

Sonrie...



Señor, renueva mi espíritu y dibuja en mi rostro
sonrisas de gozo por la riqueza de tu bendición.

Que mis ojos sonrían diariamente
por el cuidado y compañerismo
de mi familia y de mi comunidad.

Que mi corazón sonría diariamente
por las alegrías y dolores que compartimos.

Que mi boca sonría diariamente
con la alegría y regocijo de tus trabajos.

Que mi rostro dé testimonio diariamente
de la alegría que tú me brindas.

Gracias por este regalo de mi sonrisa, Señor.

- Madre Teresa de Calcuta -
Gracias Angeles...


lunes, 26 de octubre de 2009

Hoja tierna de luna...



Pon una hoja tierna de luna debajo de tu almohada y mirarás lo que quieras ver.
Es buena como hipnótico y sedante y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía.

Jaime Sabines.

Busca dentro...



Si sigues buscando los culpables fuera de ti;
Si no analizas que es lo que hiciste para
que el otro actúe de tal o cual manera;
Encontrarás que te quedan billones de personas que culpar,
y que tu problema siempre seguirá igual.

Sentirás que cada amigo pasa a ser tu enemigo
y eso se debe a que te has puesto en enemigo tuyo
y cada persona que se te acerca se transforma en
el espejo donde ves aquello tuyo que no quisieras ver.

Autor Desconocido

jueves, 22 de octubre de 2009

El anillo del Rey



Hubo una vez un rey que le dijo a los sabios de la corte:

- Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante.

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total, les parecía una tarea casi imposible... Buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.

El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:

-No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje- el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey-. Pero no lo leas-le dijo- mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación-

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía "ESTO TAMBIÉN PASARÁ". Mientras leía "esto también pasará" sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.

El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes...y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.

El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:

-Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.

-¿Qué quieres decir? -preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.

-Escucha -dijo el anciano-: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas;también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: "Esto también pasará", y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado. Entonces el anciano le dijo:

-Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes.

Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza.

Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.


Autor desconocido
Imagen by Sweet_Red_Cherry

miércoles, 21 de octubre de 2009

Dónde estás?



Gracias a la generosa actividad de los pulmones inhalamos la vida. Respiramos al nacer y dejamos de hacerlo cuando morimos.

Órgano que simboliza nuestro estar individual en la tierra.

Ocupa la zona central del pecho, el lugar de la propia identidad del “yo”, dice Debbie Shapiro; las dificultades que se declaran aquí tienen que ver con los sentimientos relacionados con uno/a mismo/a, no con los demás ni don la relación con ellos/as (Cuerpo mente. La conexión curativa, 1991).

Esta apreciación la confirma Wataru Ohashi, terapeuta de diagnosis oriental: “cuando los pulmones no funcionan bien, nuestra capacidad para inspirar vida está disminuida. Esto tiene efectos físicos y psicológicos”.

Si la energía se agota existirá dificultad para eliminar bióxido de carbono –señala-. La sangre estará mal oxigenada y se abonará un buen caldo de cultivo para resfriados, virus y microorganismos. Habrá ansiedad, pérdida de agudeza mental, depresión e hipersensibilidad.

El exceso de energía también daña a los pulmones, opina. La persona tendrá una tos fuerte, congestión nasal, tensión en el pecho, y estará propensa a padecer bronquitis o asma. Se obsesionará o vivirá angustiada -aprensiva- por cosas de poca importancia (Cómo leer el cuerpo. Manual de diagnosis oriental, 1995).

Desde la filosofía china, los sentimientos que habitan los pulmones son la tristeza (vivir los duelos, estar en contacto con uno/a mismo/a) y la valentía (valor para la vida).

Cuando su energía (Qi) está limpia y en equilibrio, la persona vive con rectitud, en el camino correcto; por el contrario, si están sucios, es posible que pierda el sentido de la vida, su capacidad para reconocer el valor (valentía), y que tenga baja autoestima.

Al respecto dice Ohashi:

“Todo el mundo sufre alguna vez de tristeza en la vida. Al parecer, es una parte necesaria del ser humano. Pero es importante mantener en perspectiva nuestra tristeza y aflicción y no aferrarnos a ellas si queremos llevar vidas productivas”.

Observa en tu “yo soy corporal” quién eres desde la energía de tus pulmones. ¿Estás en la tristeza o en la valentía?


Carolina Velásquez Cimac | México, DF
Imagen by RayArray

martes, 20 de octubre de 2009

Aun me río...



Democracia (del griego demos, pueblo, y kratos, autoridad) Gobierno en el que el pueblo ejerce la soberanía.

lunes, 19 de octubre de 2009

Otoño...



"Todo me habla del fin, es el otoño.
Fuera y dentro de mí lo inexorable siento.
La hojita desvalida
que ha caído en silencio,
dejó toda su muerte
aleteando en mi pecho.

Bajo nubes oscuras
columbro -verde y blanco - el cementerio.
Un gran deseo de partir me llena:
de partir hacia donde no se derrumbe el tiempo".

Hugo Rodríguez-Alcalá (Paraguay, 1917)
Imagen by Nur. Sant Vicente de la Barquera, octubre 2009

sábado, 17 de octubre de 2009

De ruta por el norte...


Ya vuelvo a estar por aqui. Estos días no he posteado nada porque depués de volver de mi último viaje me estaban esperando un buen resfriado y esa gran amiga... la regla. Aun me estoy recuperando del shock...

Subo una foto de Barcena Mayor, aunque sea de aperitivo. A ver si pronto puedo poneros el resto. Tos tos....

En fin, que paseis un buen fin de semana!

Imagen by Nur, Barcena octubre09


miércoles, 7 de octubre de 2009

Cosas de miércoles...



El amor es la respuesta, pero mientras usted la espera, el sexo le plantea unas cuantas preguntas.

Woody Allen
Imagen by psychobabble6423

lunes, 5 de octubre de 2009

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Los sueños....




Persiguiendo los sueños


Quien se atreve a tener un proyecto en su vida, quien tiene el valor de dejarlo todo para vivir su Leyenda Personal, acabará logrando sus objetivos. Lo importante es mantener el fuego en el corazón, y tener resistencia para superar los momentos difíciles.

Recuerden: el deseo que está en nuestra alma no vino de la nada; Alguien lo puso allí. Y este Alguien, que es puro amor y sólo desea nuestra felicidad, sólo hizo eso porque nos dio, junto al deseo, las herramientas para hacerlo realidad.



La subida arriesgada

Durante una tempestad, el peregrino llega a un albergue, y el dueño le pregunta adónde se dirige.

-Voy a las montañas- responde.

-Olvídelo – dice el dueño-. Es una subida peligrosa, y el tiempo no acompaña.

-Iré de todas formas –responde el peregrino-. Si mi corazón ya ha llegado allí, no será difícil que este cuerpo lo siga.



¿Cuál es el precio?

-¿El precio de vivir un sueño es mucho mayor que el de vivir sin arriesgarse a soñar? –preguntó el discípulo.

El maestro lo llevó a una tienda de ropa. Allí, le pidió que se probase un traje que era exactamente de su talla. El discípulo obedeció, y se quedó maravillado con la calidad de la ropa.

A continuación, el maestro le pidió que se probase el mismo traje, pero de una talla mucho mayor a la suya. Y el discípulo así lo hizo.

-Éste no sirve. Me está demasiado grande.

-¿Cuánto cuestan estos trajes? –le preguntó el maestro al vendedor.

-Los dos tienen el mismo precio. Sólo se diferencian en la talla.

A la salida de la tienda, el maestro le comentó a su discípulo:

-Vivir el sueño, y abandonar el sueño, también tienen el mismo precio, muy caro en ambos casos, generalmente. Pero la primera actitud nos lleva a comulgar con el milagro de la vida, mientras que la segunda no nos sirve para nada.



La búsqueda del camino

– Estoy dispuesto a dejarlo todo. Por favor, acépteme como su discípulo.

– ¿Cómo escoge un hombre su camino?

– A través del sacrificio. Un camino que exige sacrificio es un camino verdadero.

El abad se tropezó con una estantería. Un jarrón rarísimo saltó de su lugar, y el joven se arrojó al suelo para agarrarlo. Cayó con una mala postura y se rompió el brazo, pero logró salvar el jarrón.

– ¿Qué sacrificio es mayor: ver el jarrón hecho trizas, o romperse el brazo para salvarlo?

– No lo sé.

– En ese caso, no pretendas que el sacrificio determine tu elección. El camino se elige por nuestra capacidad de comprometernos con cada paso que damos mientras lo recorremos.


El guerrero de la luz. Paulo Coelho.
Imagen by Nur, Nanciyaga sepriembre 2008

lunes, 28 de septiembre de 2009

Sostenibilidad...



Desde un punto de vista evolutivo, hoy en día sobra el noventa por ciento de la población mundial.

Erik Pianka

jueves, 24 de septiembre de 2009

La audacia de vivir...



Cuanto menos nos atrevemos a vivir y menos nos atrevemos a sentir, más nos refugiamos en el aspecto masculino de la existencia, ya seamos hombre o mujer, más intentamos actuar, hacer algo, siempre hacer algo, lo cual es lo contrario de la meditación, lo contrario de la contemplación: la neurosis del activismo. ¿Qué hay que hacer? ¡Hasta el punto que, incluso en el Camino, el Maestro debe ingeniárselas para encontrar ejercicios cada vez más nuevos que proponer! Cuanto más privilegias el aspecto masculino sobre el aspecto femenino en ti, más te cortas del sentimiento y más te condenas a pensar.

Pero los valores masculinos de actividad tienen algo que da seguridad, aunque sea de un modo neurótico. Mientras que los valores femeninos, que se dicen de apertura, tienen una dimensión algo aterradora. ¿A qué me voy a abrir? ¡Los valores de receptividad y de acogida parecen peligrosos! Y si me abro a lo que se expresa en mí, también es peligroso.

Es fácil leer Pour une vie rêussie de Arnaud Desjardins con los capítulos consagrados a lo masculino y a lo femenino en nosotros, o leer lo que puede decir Dürckheim sobre la "conciencia-flecha" y la "conciencia-copa". El mundo moderno ha privilegiado desastrosamente los valores masculinos sobre los valores femeninos, la razón sobre la sensibilidad, la cabeza en todos los campos, la acción sobre la contemplación. El feminismo no marca una vuelta al respecto de los valores femeninos, sino la posibilidad para las mujeres de ser aún más masculinas que los mismos hombres, lo que tiene como consecuencia que todo el mundo reniegue de los valores femeninos que son, sin embargo, preciosos, tanto para los hombres como para las mujeres.

No tengas miedo. La fuerza de vida en nosotros, en ti, en cada uno de nosotros, es dar una seguridad pura, si la descubrimos en su fuente. Si reencuentras la vida, si te atreves a vivir, si te atreves a abrirte, verás lo que hoy día domina tu existencia, los miedos, los sufrimientos, los dramas, los apegos, las emociones, los pensamientos que te acosan, y cómo esta prisión va ya a aflojar sus cadenas.

Elige vivir.

La audacia de vivir. Arnaud Desjardins
Imagen by Nur, Empuriabrava septiembre 2009

lunes, 21 de septiembre de 2009

Ya llega el otoño...



"El otoño expresa una transición importante en el devenir de los incesantes cambios que caracterizan a la vida: está entre el esplendor exuberante del verano y el recogimiento del invierno."

"Los tres meses de otoño son el período en que se constituyen las formas de todas las cosas. La energía del Cielo empieza a fluir rápidamente, la energía de la Tierra empieza a cambiar de color. Es deseable acostarse temprano y levantarse temprano con el canto del gallo, mantener una voluntad pacífica a fin de disminuir los efectos agotadores del otoño, para mantener en orden la energía de los espíritus a fin de sosegar la energía del otoño, abstenerse de conmoverse cara al exterior a fin de limpiar la energía de los pulmones. Este es el modo de alimentar la vida en respuesta a la energía del otoño. Actuar en sentido contrario provocará lesiones en los pulmones y se sufrirá diarrea debido a indigestión de los alimentos en el invierno, porque no tendrán suficiente energía para protegerse del invierno"

Huang Di Nei Jing, So Ouenn


Las hojas se caen y predomina una suave nostalgia, a veces emparentada con cierta tristeza. Hay momentos que saben a puro otoño y uno de ellos es el atardecer. Y también están las estaciones del alma, pero de ellas hablaremos otro día, cuando se caigan algunas hojas más... El otoño expresa una transición importante en el devenir de los incesantes cambios que caracterizan a la vida: está entre el esplendor exuberante del verano y el recogimiento del invierno. Por eso se nota tanto el cambio en los hábitos del sol, que duerme más temprano y se levanta más tarde que durante el verano, cuando todo parece luz y fuego. También cambia la temperatura, que va disminuyendo en promedio.

Y tanto las plantas como los animales nos enseñan cómo debe cuidarse la vida cuando cambia: aquellas dejan el follaje que no podrán mantener y éstos acopian alimentos para superar la incertidumbre del frío invierno. Con el otoño llega el sentimiento de recoger, de guardar, mezclado con la sensación de pérdida cuando la luz empieza a debilitarse y el aire se enfría. Por eso el Nei Jing dice que la energía del otoño es cortante, retractiva y supresora: tiende al recogimiento y resecamiento. La función crítica del Metal (el Otoño en la Medicina Tradicional China se relaciona con el elemento Metal) es la respiración, ya que aquí los pulmones y el resto de las vías respiratorias son protagónicos. Y el olfato es el sentido más desarrollado o inhibido, según la evolución de las cosas y la vida.

En la vida de los hombres también hay un otoño, que coincide con la madurez del ser y permite la irrupción de los recuerdos sin que estos paralicen o entristezcan demasiado. Es el momento de cosechar lo que se ha sembrado, el tiempo de dar y recibir con esa paz que ya no necesita la euforia incendiaria del verano, un poco veleidoso y tal vez inseguro.

Según la Medicina Tradicional China (que merece estas mayúsculas) el otoño es la expresión de un conjunto de cualidades que pueden encontrarse tanto en los hombres como en la naturaleza. Pero algunas personas tienen un predominio estable de estas características: son los que corresponden a la constitución metal, una de las cinco opciones básicas en las que podemos ubicar al conjunto de los humanos (las otras son: madera, fuego, tierra y agua).


Dr. Carlos Inza
Imagen by bittersea

martes, 15 de septiembre de 2009

El viaje


... porque el destino del hombre es el amor, y cada uno tiene su propia lucha y su propio camino.

Francisco Brines
Imagen by Jaime Zollars

domingo, 13 de septiembre de 2009

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Mágico Instante...



"Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia"

Paulo Coelho

martes, 8 de septiembre de 2009

A las mujeres...



Vengo desde el ayer
desde el pasado oscuro y olvidado
con las manos atadas por el tiempo
con la boca sellada desde épocas remotas.

Vengo cargada de dolores antiguos,
recogidos por siglos, arrastrando
cadenas largas e indestructibles.

Vengo desde la oscuridad,
del pozo del olvido
con el silencio a cuestas,
con el miedo ancestral
que ha corroído mi alma
desde el principio de los tiempos.

Vengo de ser apedreada por adúltera
en las calles de Irán
por una turba de hipócritas,
pecadores de todas las especies
que clamaban al cielo mi castigo.

He sido mutilada en muchos pueblos
para privar mi cuerpo de placeres
y convertida en animal de carga,
trabajadora y paridora de la especie.
Me han violado sin límite
en todos los rincones del planeta
sin que cuente mi edad madura o tierna
o importe mi color o mi estatura.

Debí servir ayer a los señores,
prestarme a sus deseos,
entregarme, donarme, destruirme,
olvidarme de ser una entre miles.
He sido barragana de un señor,
esposa de un marqués
y concubina de un comerciante griego,
prostituta en Bombay y en Filipinas
y siempre ha sido igual mi tratamiento.


De unos y de otros siempre esclava,
de unos y de otros dependiente,
menor de edad en todos los asuntos,
invisible en la historia más lejana
y olvidada en la historia más reciente.


Yo no tuve la luz del alfabeto.
Durante largos siglos
aboné con mis lágrimas
la tierra que debí cultivar
desde mi infancia.

He recorrido el mundo
en millares de vidas
que me han sido entregadas
una a una.

Y he conocido
a todos los hombres del planeta.
Los grandes y pequeños,
los bravos y cobardes,
los viles, los honestos,
los buenos, los terribles.

Más casi todos llevan
la marca de los tiempos.
Unos manejan vidas
como amos y señores,
asfixian, aprisionan y aniquilan.

Otros dejan almas
comercian con ideas,
asustan o seducen,
manipulan y oprimen.

Yo los conozco a todos,
estuve cerca de unos y de otros,
sirviendo cada día,
recogiendo migajas,
bajando la cerviz a cada paso,
cumpliendo con mi karma.

He recorrido todos los caminos
he arañado paredes y ensayado silencios
tratando de cumplir con el mandato
de ser como ellos quieren
mas no lo he conseguido.
Jamás se permitió que yo escogiera
el rumbo de mi vida.
He caminado siempre en una disyuntiva
ser santa o prostituta.

He conocido el odio de los inquisidores
que a nombre de la santa madre iglesia
condenaron mi cuerpo a su servicio
y a las infames llamas de la hoguera.
Me han llamado de múltiples maneras:
bruja, loca, adivina, pervertida,
aliada de satán,
esclava de la carne,
seductora, ninfómana,
culpable de los males de la tierra.

Pero seguí viviendo, arando,
cosechando, cosiendo,
construyendo, cocinando, tejiendo,
curando, protegiendo, pariendo,
criando, amamantando, cuidando
y sobre todo amando.

He poblado la tierra de amos y de esclavos,
de ricos y mendigos, de genios y de idiotas,
pero todos tuvieron el calor de mi vientre,
mi sangre y su alimento
y se llevaron un poco de mi vida.

Logré sobrevivir a la conquista
brutal y despiadada
en las tierras de América
pero perdí mis dioses y mi tierra
y mi vientre parió gente mestiza
después que el amo
me tomó por la fuerza.

Y en este continente mancillado
proseguí mi existencia
cargada de dolores cotidianos,
negra y esclava en medio de la hacienda
me vi obligada a recibir al amo
cuantas veces quisiera
sin poder expresar ninguna queja.

Después fui costurera,
campesina, sirvienta, labradora,
madre de muchos hijos miserables,
vendedora ambulante, curandera,
cuidadora de niños o de ancianos,
artesana de manos prodigiosas,
tejedora, bordadora, obrera, maestra,
secretaria, enfermera.

Siempre sirviendo a todos,
convertida en abeja o sementera
cumpliendo las tareas más ingratas
moldeada como cántaro por las manos ajenas.

Y un día me dolí de mis angustias
un día me cansé de mis trajines,
abandoné el desierto y el océano,
bajé de la montaña,
atravesé las selvas y confines
y convertí mi voz dulce y tranquila,
en bocina del viento
en grito universal y enloquecido.

Y convoqué a la viuda, a la casada,
a la mujer del pueblo, a la soltera,
a la madre angustiada, a la fea,
a la recién parida, a la violada,
a la triste, a la callada, a la hermosa,
a la pobre, a la afligida, a la ignorante,
a la fiel, a la engañada, a la prostituida.

Y formamos con todas nuestras quejas
un caudaloso río
que empezó a recorrer el universo
ahogando la injusticia y el olvido.

El mundo se quedó paralizado
los hombres y mujeres no caminaron
se pararon las máquinas, los tornos,
los grandes edificios y las fábricas
ministerios y hoteles, talleres y oficinas,
hospitales y tiendas, hogares y cocinas.

Las mujeres, por fin, lo descubrimos.
¡Somos tan poderosas como ellos
y somos muchas más sobre la tierra!
¡Más que el silencio y más que el sufrimiento!
¡Más que la infamia y más que la miseria!

Que este canto resuene
en las lejanas tierras de Indochina
en las arenas cálidas del África,
en Alaska y América Latina,
llamando a la igualdad entre los géneros
a construir un mundo solidario
distinto, horizontal, sin poderíos
a conjugar ternura,
paz y vida, a beber de la ciencia sin distingos.

A derrotar el odio y los prejuicios,
el poder de unos pocos,
las mezquinas fronteras,
a amasar con las manos de ambos sexos
el pan de la existencia.

Desconozco autora

Aviso

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El Internet explorer está dando fallos y no lo muestra completo.
O, a veces..., todo lo contrario...