jueves, 24 de septiembre de 2009

La audacia de vivir...



Cuanto menos nos atrevemos a vivir y menos nos atrevemos a sentir, más nos refugiamos en el aspecto masculino de la existencia, ya seamos hombre o mujer, más intentamos actuar, hacer algo, siempre hacer algo, lo cual es lo contrario de la meditación, lo contrario de la contemplación: la neurosis del activismo. ¿Qué hay que hacer? ¡Hasta el punto que, incluso en el Camino, el Maestro debe ingeniárselas para encontrar ejercicios cada vez más nuevos que proponer! Cuanto más privilegias el aspecto masculino sobre el aspecto femenino en ti, más te cortas del sentimiento y más te condenas a pensar.

Pero los valores masculinos de actividad tienen algo que da seguridad, aunque sea de un modo neurótico. Mientras que los valores femeninos, que se dicen de apertura, tienen una dimensión algo aterradora. ¿A qué me voy a abrir? ¡Los valores de receptividad y de acogida parecen peligrosos! Y si me abro a lo que se expresa en mí, también es peligroso.

Es fácil leer Pour une vie rêussie de Arnaud Desjardins con los capítulos consagrados a lo masculino y a lo femenino en nosotros, o leer lo que puede decir Dürckheim sobre la "conciencia-flecha" y la "conciencia-copa". El mundo moderno ha privilegiado desastrosamente los valores masculinos sobre los valores femeninos, la razón sobre la sensibilidad, la cabeza en todos los campos, la acción sobre la contemplación. El feminismo no marca una vuelta al respecto de los valores femeninos, sino la posibilidad para las mujeres de ser aún más masculinas que los mismos hombres, lo que tiene como consecuencia que todo el mundo reniegue de los valores femeninos que son, sin embargo, preciosos, tanto para los hombres como para las mujeres.

No tengas miedo. La fuerza de vida en nosotros, en ti, en cada uno de nosotros, es dar una seguridad pura, si la descubrimos en su fuente. Si reencuentras la vida, si te atreves a vivir, si te atreves a abrirte, verás lo que hoy día domina tu existencia, los miedos, los sufrimientos, los dramas, los apegos, las emociones, los pensamientos que te acosan, y cómo esta prisión va ya a aflojar sus cadenas.

Elige vivir.

La audacia de vivir. Arnaud Desjardins
Imagen by Nur, Empuriabrava septiembre 2009

11 comentarios:

Beatriz dijo...

No me casa el texto y las fotos. Me estas acaso llamando hombretón? (Hombretones, tú más)


Me gusta el texto.
Y las fotos...... qué te voy a decir......Por cierto cuando volvemos?

Beeeeeesos

Bea

Nur dijo...

jajajaja... Así me salió... por algo será....

Volvemos cuando quieras! (Dame algo de tiempo para ahorrar...)

Besos!

Jurema dijo...

Chicas, me estáis estresando!!

Besos y buen finde, no?

Logan y Lory dijo...

Hay que ser valiente para hacer eso, al menos para mí, que no me lanzo ni de una silla... vamos.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Gracias Nur.
El libro parece interesante, mañana intento conseguirlo a ver
si me desactivo algo.. je je.,
pero sentir más no se si podré (voy sobrada). Bueno, ya lo intento.

Petonets

Nur dijo...

Bea, ajjaja, el libro cuando quieras te lo paso. Pero de todas formas yo creo que ya trabajamos en ello no?
Es por eso que se me ocurrieron esas fotos...

Besos de fin de semana a todos todas

Nur dijo...

Angeles... besos, que vaya bien la lectura...

Angeles dijo...

Uy, no se, acá veo que me dejaste un comentario pero yo no te había escrito todavía....creo que estás desarrollando lo femenino sin duda ...tal vez nos de miedo ser brujas, pero lo somos...
Me gustó mucho este texto da una explicación muy clara, muy muy útil.
buen domingo.
Besos:)

Nur dijo...

Angeles, me referia al anónimo, que es otra Angelita.... jeje

Besos de domingo tranquilo

Sakkarah dijo...

Me ha gustado mucho tu reflexión...

Un beso.

Anónimo dijo...

besitos de madre...je,je,je,de donde sacas esos textos? ke pregunta mas tonta!!!!kisses kisses

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