martes, 29 de julio de 2008

El grano de café...


Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro. Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.

La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente. Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?" "Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma. Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?"

El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido? ¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

Y tú te has puesto a pensar, ¿cual de los tres eres?

Anónimo

8 comentarios:

Jurema dijo...

Buenisimo...

Y quien eres tu? pregunto yo!!Jajaj..x
Un beso cafetero

Nur dijo...

Yo? depende del dia zanahoria... en algunos momentos huevo... pero procuro no perder de vista la senda de los buenos aromas...

Besos querida!

Beatriz dijo...

Es duro verse representada por una zanahoria (aunque me encantan, sobre todo crudas). A ver cuando aprende una a ser café.

Besos

Bea

Nur dijo...

Beaaaaaa! Que nos vamos a Croaciaaaa!
jeje, a ver si el Yosi nos guia por el buen camino... jejeje (No te dejes el bikini!)

Besos

Anónimo dijo...

Está claro que si deseas ser algo, lo primero que hay que hacer es proponerselo, y supongo que así empieza la senda del café, si no ¿cómo?, a rodar se aprende rodando y a ser café convirtiendose en cafetera
Petons

Papallona dijo...

Me a encantado el cuento Nur.
Me gustan muchos los buenos aromas, y el huevo duro y la zanahoria,,, y el agua hirviendo solo para el mate. Y me lo tomo calentito, calentito..
Hay que pasar por varias experiencias en la cocina para poder aprender a cocinar bien. Bienvenida el agua hirviendo! y las tardes de café!
Besos. Buen viaje amiga!
Gracias por el cuento.

ehirpqn, grrrrr

Pilar dijo...

Un poquito huevona,,,,con mezcla de zanahoria. Vaya ensalada!!menos mal que luego llega el cafelito rico rico!!
Xiquilla, que no paras quietas!! Feliz viaje!! Por lo que he visto en foto, aquello ha de ser precioso.
;)

pachamama dijo...

MUY BONITO CUENTO
CREO QUE TOD@S SOMOS LOS TRES ELEMENTOS PERO LO MEJOR ES CUENDO UNO ES SOLO EL CAFE A UNA CIERTA EDAD SE LLEGA A ESO .
GRACIAS SALUDOS

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