





Sé desprendido, y triunfarás.
Inclínate en reverencia, y permanecerás alto .
Vacíate, y serás llenado.
Despréndete de lo viejo, y deja entrar a lo nuevo.
Acepta lo poco, y habrá lugar para recibir más.
Los sabios siempre destacan,
porque se perciben a sí mismos como parte del Todo.
Refulgen,
porque no desean impresionar.
Logran grandes cosas,
porque no buscan el reconocimiento.
Su sabiduría se halla contenida en lo que son,
no en sus opiniones.
Rechazan la discusión,
de modo que nadie discute con ellos.
Los antiguos decían: ¨Se desprendido y triunfarás¨.
¿Acaso es esto un sinsentido?
Pruébalo.
Si eres sincero, encontrarás la realización.
Tao Te King, de Lao Tse.












Un indio muy sabio se encontraba enseñando a su pequeño nieto una de las lecciones más importantes de la vida. Le contó al pequeño niño la siguiente parábola:”Existe una pelea dentro de cada uno de nosotros. Es una terrible pelea entre dos lobos”, le dijo.
“Un lobo es malo. Es furia, rabia, envidia, remordimiento, avaricia, arrogancia, autocompasión, resentimiento, mentiras, falso orgullo, superioridad y ego. El segundo lobo es bueno. Es alegría, paz, amor, esperanza, serenidad, humildad, bondad, empatía, verdad, compasión y fe”.
El nieto pensó sobre esto un momento. Entonces le preguntó al abuelo, “¿Que lobo ganará esta pelea?”
El abuelo simplemente respondió, “El que alimentes”.







